|

|
El
sol se apaga al atardecer y el viento azota desde la península
del Sinaí. Los rayos de sol del atardecer parecen despertar
del letargo diario a este pez león, que se dispone a cazar
al abrigo de la oscuridad de la noche. Entre corales y gorgonias
la luz parece tornarse de un color azul casi mágico. |